Aquí están las protecciones para pilares, esquinas, paredes, bolardos y estructuras que reciben golpes a diario: espumas compactas adhesivas para garajes y aparcamientos, protectores de columna de polietileno, protectores flexibles y protectores metálicos para naves, muelles y zonas de carretillas. Sirve tanto para comunidades y parkings de rotación como para almacenes industriales que quieren dejar de reparar pilares y racks golpeados.
Es lo que se pide en el 80 % de los casos. Placas de espuma compacta de 500 × 250 mm con espesor de 25 o 40 mm, en amarillo/negro o blanco/rojo, con fijación por adhesivo extra fuerte. Absorben el roce y el golpe de puerta o parachoques a baja velocidad y evitan la típica raya en la chapa. Si el garaje es de plaza fija y el problema son los golpes de puerta, la placa frontal de 500 × 250 × 25 mm es la compra directa; si hay maniobra estrecha y quieres más recorrido de absorción, pide el espesor de 40 mm.
El protector de columna en polietileno de 390 × 320 × 10 mm es adaptable, se ajusta a columnas de distintas secciones y aguanta mejor la limpieza y la humedad que la espuma. Va con adhesivo extra fuerte y está disponible en amarillo/negro y blanco/rojo. Es la elección cuando quieres un acabado más duro y uniforme en varios pilares de un mismo parking: mismas medidas, mismo color, resultado homogéneo. Cuenta cuántas piezas necesitas por columna midiendo el perímetro de la cara o caras expuestas.
Las esquinas de pilar y de muro se comen la mayoría de los impactos. Para eso está el protector de esquinas/columnas de espuma compacta en formato angular 400 × 75+75 × 15 mm, con banda reflectante y adhesivo extra fuerte, en amarillo/negro o blanco/rojo. El reflectante es lo que marca la diferencia en rampas y garajes con poca luz, porque el conductor ve la arista antes de llegar. Para entorno industrial con carretillas, la misma función la cubren los protectores metálicos de esquinas y de ángulos, y los protectores de tubos y cantos.
Si el problema no es un pilar suelto sino toda una pared de maniobra, un frontal de plazas o una rampa, la bobina de espuma ignífuga para protección de garaje sale más a cuenta que ir sumando placas. Cortas a la medida que necesites y cubres tramos continuos sin juntas cada 50 cm. Es la opción habitual en garajes comunitarios donde se quiere un resultado continuo y en zonas donde interesa el comportamiento ignífugo del material. Pide los metros calculando el largo real más un margen de corte.
Los flexibles (columnas fijas, protección de columna modulable, bolardos, vallas separadoras) trabajan deformándose: absorben el impacto y recuperan forma, así que ni se agrieta el pilar ni hay que sustituir la pieza tras cada golpe. Los metálicos (bolardos, barras de suelo, esquinas, ángulos, barandillas, columna metálica de protección) son barrera dura: detienen la carretilla o el vehículo y delimitan pasos. En una nave con tráfico de carretillas la combinación típica es barra de suelo o bolardo para separar el paso peatonal y protección modulable flexible sobre el pilar.
Dentro de protección industrial hay protectores para racks —los pies de estantería son lo primero que rompe una transpaleta—, para superficies, y protectores de tuberías y cables cuando hay conducciones a la vista en zonas de paso de maquinaria. Antes de pedir, revisa la altura de impacto real: la mayoría de los golpes de carretilla se concentran en los primeros 40-60 cm desde el suelo, y ahí es donde tiene que estar la protección.
Mide la sección del pilar (cara a cara) y decide qué caras quedan expuestas al tráfico. Con esas medidas se calcula cuántas placas de 500 × 250 mm o cuántos protectores de 390 × 320 mm hacen falta por columna. En garaje de comunidad suele bastar con proteger la cara que da a la maniobra más las dos aristas; en industrial se protege el perímetro completo. Si tienes las medidas y no sabes qué formato encaja, escríbenos y te decimos qué referencia pedir.
El adhesivo extra fuerte de las espumas y del protector de polietileno está pensado para hormigón, pilar pintado o superficie metálica, siempre que esté seca, limpia y sin polvo ni restos de grasa. En garajes es lo habitual, porque no hay que taladrar ni pedir permiso para perforar estructura. Los protectores metálicos y los bolardos, en cambio, van anclados al suelo, así que ahí sí hay que prever fijación mecánica.
No. Estos productos los vendemos y te asesoramos para que elijas el formato, el espesor y el color correctos según tu garaje o tu nave, pero la colocación la haces tú o tu instalador. Trabajamos con Serior desde 1993 en protección contra incendios, y este material va como venta de catálogo. Si eres instalador, mantenedor o integrador y mueves volumen de protección industrial, consúltanos condiciones.
Parte de este catálogo está en stock y parte se fabrica bajo pedido, sobre todo los protectores flexibles y metálicos para uso industrial. Si te corre prisa o tienes dudas de disponibilidad de una referencia concreta, escríbenos por email antes de cursar el pedido y te confirmamos. No hay pedido mínimo: puedes pedir cuatro placas para un pilar o el material de un parking completo. Y si no tienes claro qué protector encaja con tus medidas, pregúntanos antes de comprar y lo revisamos contigo.
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