Barrera lineal de humo analógica MORLEY MI-LPB2-S3I-40 con tecnología de reflexión y alcance de 40 metros. Diseñada para la detección temprana de incendios en espacios diáfanos como naves industriales, almacenes logísticos y centros comerciales. Sistema de dos componentes que simplifica la instalación y reduce costes de mantenimiento.
La barrera lineal de humo MORLEY MI-LPB2-S3I-40 representa una solución avanzada para la detección temprana de incendios en instalaciones de gran altura y espacios abiertos donde los detectores convencionales resultan ineficaces o económicamente inviables. Con un alcance operativo de 40 metros, este sistema analógico por reflexión garantiza una cobertura óptima cumpliendo con las exigencias del Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI).
Tecnología de Detección por Infrarrojos de Reflexión
El sistema MI-LPB2-S3I-40 emplea tecnología infrarroja de haz reflejado, donde un único módulo emisor-receptor trabaja conjuntamente con un reflector prismático. Esta configuración reduce significativamente los costes de instalación al eliminar la necesidad de cableado en ambos extremos del área protegida. El sistema analiza continuamente la atenuación del haz infrarrojo causada por partículas de humo, activando la alarma cuando se superan los umbrales programados según normativa UNE-EN 54-12.
La capacidad analógica permite al panel de control monitorizar en tiempo real el nivel de oscurecimiento del haz, facilitando el mantenimiento predictivo y reduciendo falsas alarmas. El procesamiento inteligente de señal compensa automáticamente el ensuciamiento gradual de las ópticas y las variaciones ambientales, manteniendo la sensibilidad dentro de los parámetros certificados.
Aplicaciones Profesionales en Entornos Críticos
Las barreras lineales de humo resultan imprescindibles en instalaciones donde la altura de techo supera los 6 metros, como naves de almacenamiento logístico, pabellones deportivos, atrios de edificios corporativos o centros de procesamiento de datos. En estos espacios, el humo se estratifica antes de alcanzar detectores puntuales convencionales, retrasando peligrosamente la detección. El MI-LPB2-S3I-40 intercepta el humo en su fase ascendente, reduciendo drásticamente los tiempos de respuesta.
En almacenes con estanterías de gran altura, la instalación de múltiples barreras a diferentes niveles crea una red de detección tridimensional que localiza con precisión el origen del incendio. Para centros comerciales y aeropuertos, donde la estética arquitectónica es prioritaria, el diseño discreto de los componentes se integra visualmente sin comprometer la funcionalidad.
Instalación y Mantenimiento Según Normativa
La instalación del sistema debe realizarse por empresas mantenedoras habilitadas conforme al RIPCI, respetando las distancias máximas de cobertura establecidas en la norma UNE 23007-14. El módulo emisor-receptor se monta en un lateral del área protegida, mientras que el reflector se posiciona en el extremo opuesto, alineándose mediante los indicadores LED integrados que facilitan el ajuste preciso del haz.
El mantenimiento trimestral incluye la verificación del alineamiento óptico, limpieza de lentes y comprobación de umbrales de sensibilidad mediante equipos de test homologados. La tecnología analógica del MI-LPB2-S3I-40 proporciona información diagnóstica continua al panel, alertando sobre desviaciones antes de que comprometan la operatividad del sistema.
Integración en Centrales Analógicas MORLEY
El MI-LPB2-S3I-40 se integra perfectamente en los sistemas analógicos de la serie DXc de MORLEY, ocupando una dirección en el lazo y comunicando bidireccionalmente con la central. Esta conectividad permite configurar remotamente parámetros de sensibilidad, realizar pruebas funcionales sin desplazamiento y registrar eventos en la memoria histórica del sistema. La compatibilidad con protocolos abiertos facilita la supervisión desde sistemas BMS y plataformas de gestión integral de edificios.
La alimentación se suministra directamente desde el lazo analógico, eliminando fuentes auxiliares y simplificando el diseño eléctrico de la instalación. El bajo consumo energético del sistema contribuye a la eficiencia global de la instalación de protección contra incendios, aspecto valorado en certificaciones de sostenibilidad como LEED o BREEAM.