Las señales fotoluminiscentes en metacrilato combinan la resistencia mecánica del acrílico con la visibilidad garantizada en caso de fallo de iluminación. Fabricadas en material transparente de alta durabilidad, cumplen los requisitos de verificación de visibilidad de la norma UNE 23033 y el RD 485/1997 sobre señalización de seguridad en centros de trabajo. Disponibles en señales de evacuación, emergencia y seguridad con diseño normalizado.
|
CLASE A
280 mcd
Edificios estratégicos
|
CLASE B
108 mcd
Uso general · UNE 23035
|
Señal de seguridad en metacrilato transparente de 3 mm con pictograma fotoluminiscente UNE 23033-1:2019 UNE 23034:2023. El pictograma va impreso en la cara trasera del metacrilato y queda protegido por la pared frontal pulida. Es la opción más profesional y duradera para señalización fotoluminiscente en edificios.
Opción 2 — Con embellecedores (20 mm): 4 taladros Ø 9 mm pre-perforados en el metacrilato + 4 embellecedores de aluminio incluidos en el precio. Tornillería oculta tras los embellecedores. Distancia 20 mm a la pared.
Ambas opciones se entregan listas para instalar — el precio incluye todo lo necesario (separador o embellecedores) para colocar la señal.
Sí. Ambas opciones (separador o embellecedores) se entregan listas para instalar. El precio incluye todo el material de montaje necesario.
Clase A para edificios estratégicos (hospitales, aeropuertos, sótanos sin luz natural). Clase B para uso general (comercios, oficinas).
Estética premium. El metacrilato aporta acabado profesional + protege el pictograma de la cara visible.
Fabricación bajo pedido — 7-10 días habitualmente.
La falta de señalización obligatoria en centros de trabajo constituye infracción grave del artículo 12.16 de la LISOS, con sanciones de 2.046 a 40.985 € según gravedad y reincidencia. En caso de accidente con consecuencias, eleva responsabilidad civil y penal del empresario.
El RD 485/1997 (Anexo III) y el Código Técnico de la Edificación (DB SI) exigen que las señales de evacuación, salidas de emergencia y recorridos de escape sean fotoluminiscentes para garantizar su visibilidad en caso de fallo del alumbrado. Esto incluye flechas de dirección, señales de salida, pulsadores de alarma y equipos de lucha contra incendios en instalaciones donde la norma UNE 23033 sea de aplicación. En espacios con baja luminosidad habitual, la fotoluminiscencia es exigible también en señales de advertencia y prohibición.
Es una placa de señal fabricada en metacrilato (acrílico) —conocido comercialmente como plexiglás— sobre cuya cara se aplica o imprime un pigmento fotoluminiscente que acumula energía luminosa y la emite en la oscuridad. El material transparente y de alta pureza óptica del metacrilato amplifica la emisión del pigmento respecto a soportes opacos, ofreciendo mayor distancia de visibilidad. Su resistencia mecánica lo hace apto para entornos industriales, mientras que su acabado permite un diseño cuidado en espacios públicos.
Según la norma UNE 23035, las señales Clase B son las de uso general en edificios con iluminación de emergencia adecuada, mientras que las Clase A presentan mayor luminancia inicial y persistencia, siendo obligatorias en espacios de alta ocupación, túneles y zonas sin alumbrado de emergencia. La distinción afecta al pigmento, al espesor de la capa fotoluminiscente y a los ensayos de verificación exigidos. Al elegir metacrilato como soporte, ambas clases se benefician de la transmisión óptica del material para maximizar la emisión.
Ninguna en cuanto al material: plexiglás es una marca comercial registrada de polimetilmetacrilato (PMMA), el mismo polímero que se denomina genéricamente metacrilato o acrílico. En señalización, ambos términos hacen referencia a placas del mismo material. Las diferencias relevantes son de fabricante, acabado (mate, brillante, satinado) y espesor, factores que sí influyen en la resistencia mecánica y la transmisión lumínica de la señal fotoluminiscente resultante.
La verificación de visibilidad se realiza conforme a la norma UNE 23033, que establece los criterios de distancia de observación, tamaño mínimo de señal y nivel de luminancia mínima requerida en función del tiempo transcurrido tras apagarse la luz. Para señales en metacrilato, se comprueba además que el soporte no presente amarilleamiento, rayaduras o delaminaciones que reduzcan la transmisión óptica del conjunto. Esta verificación debe integrarse en las revisiones periódicas del plan de autoprotección del centro de trabajo.