La barrera lineal de humo KIDDE FD310 proporciona detección perimetral convencional en distancias de hasta 120 metros, ideal para protección de naves industriales, almacenes logísticos y espacios diáfanos de gran altura. Sistema certificado que cumple con normativa europea EN 54-12 para detección óptica de humos mediante tecnología infrarroja.
La barrera lineal de humo KIDDE FD310 representa una solución avanzada de detección para instalaciones que requieren protección perimetral en grandes distancias. Con capacidad de cobertura hasta 120 metros, este sistema convencional utiliza tecnología infrarroja para detectar la presencia de humo en espacios donde los detectores puntuales resultan ineficaces o antieconómicos.
Tecnología de Detección por Haz Infrarrojo
El sistema FD310 funciona mediante la emisión de un haz de luz infrarroja entre un emisor y un receptor. Cuando las partículas de humo atraviesan este haz, se produce una atenuación de la señal que activa la alarma. Esta tecnología resulta especialmente eficaz en naves industriales con techos elevados, almacenes automatizados, centros logísticos, atrios de edificios singulares y espacios patrimoniales donde la instalación de detectores convencionales presenta dificultades técnicas o estéticas.
La configuración convencional del KIDDE FD310 permite su integración directa en centrales de incendios analógicas o convencionales cumpliendo con el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI). El alcance de 120 metros posibilita cubrir grandes superficies con un número reducido de equipos, optimizando costes de instalación y mantenimiento.
Aplicaciones Profesionales y Normativa
Este sistema de detección lineal está certificado conforme a la norma EN 54-12, específica para detectores de humo de haz lineal, garantizando su conformidad con los requisitos europeos de seguridad contra incendios. El marcado CE acredita el cumplimiento de las directivas aplicables, siendo apto para instalaciones sujetas a inspección por organismos de control autorizados.
Las barreras lineales KIDDE encuentran aplicación preferente en instalaciones industriales con procesos productivos, almacenes de gran altura con sistemas de estanterías, centros de distribución logística, hangares aeronáuticos, recintos feriales y espacios culturales. Su diseño permite mantener la estética arquitectónica mientras proporciona protección efectiva.
Ventajas para Instaladores y Empresas Mantenedoras
La instalación del FD310 simplifica significativamente los trabajos en altura, reduciendo tiempos de montaje y costes asociados al uso de plataformas elevadoras. El sistema requiere únicamente la fijación del emisor y receptor en paredes o estructuras perimetrales, con alineación mediante sistema óptico integrado. El mantenimiento periódico se limita a verificaciones de alineamiento y limpieza de ópticas, operaciones que pueden realizarse sin necesidad de acceder a zonas elevadas.
La compatibilidad con centrales convencionales facilita la integración en instalaciones existentes durante ampliaciones o renovaciones. Los instaladores certificados pueden incorporar estos dispositivos en proyectos de nueva construcción o retrofitting, cumpliendo con las exigencias del Código Técnico de la Edificación (CTE) en su documento básico DB-SI sobre seguridad en caso de incendio.
El sistema KIDDE FD310 ofrece fiabilidad demostrada en entornos industriales exigentes, minimizando falsas alarmas mediante algoritmos de procesamiento de señal que discriminan entre partículas de humo y otras interferencias ambientales. Esta característica resulta crucial en instalaciones con procesos que generan polvo o vapor, donde la selectividad del sistema evita interrupciones operativas innecesarias.