Barrera lineal de humo convencional con alcance hasta 100 m mediante tecnología infrarroja. Solución de detección perimetral para grandes espacios diáfanos en instalaciones industriales y terciarias.
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La barrera lineal de humo FIREBEAM-100M es un detector de haz infrarrojo diseñado para proteger grandes espacios abiertos donde los detectores puntuales convencionales no ofrecen una cobertura eficiente. Con un alcance operativo de hasta 100 metros, este equipo permite supervisar naves industriales, almacenes logísticos, atrios, hangares y recintos de gran altura con un número reducido de dispositivos instalados.
El principio de funcionamiento se basa en la atenuación del haz infrarrojo entre emisor y receptor. Cuando la concentración de partículas de humo en el haz supera el umbral configurado, el sistema genera la señal de alarma hacia la central convencional a la que está conectado. Este método de detección es especialmente eficaz en entornos con techos elevados donde el humo tarda en alcanzar la cota de instalación de un detector puntual, adelantando la detección en fases tempranas del incendio.
La integración con centrales de detección convencionales simplifica la incorporación de esta barrera en instalaciones existentes o nuevas sin necesidad de infraestructura adicional de comunicaciones. La referencia FIREBEAM-100M está disponible en Serior como parte de su catálogo de detección lineal de incendios para distribuidores e instaladores especializados.
| Especificación | Valor |
|---|---|
| Referencia | FIREBEAM-100M |
| Tipo de detector | Barrera lineal de humo por haz infrarrojo |
| Alcance máximo | 100 m |
| Tipo de sistema | Convencional |
| Principio de detección | Atenuación de haz infrarrojo entre emisor y receptor |
| Aplicación principal | Detección lineal en grandes espacios diáfanos |
La barrera lineal de humo FIREBEAM-100M está concebida para entornos donde la geometría o la altura del espacio hace inviable o ineficiente el uso de detectores puntuales. Es la solución habitual en naves de producción y almacenes logísticos de gran superficie, donde un único par emisor-receptor puede supervisar decenas de metros lineales de perímetro interior. También resulta adecuada en hangares aeronáuticos, recintos ferroviarios, polideportivos cubiertos, centros comerciales con atrios de doble altura y edificios de uso cultural o patrimonial en los que la instalación de múltiples detectores en techo supone un impacto visual o estructural no asumible. En todos estos escenarios, la detección por haz infrarrojo adelanta la señal de alarma respecto a tecnologías puntuales, especialmente cuando el foco del incendio se sitúa lejos de la cota de techo.