El extintor móvil de dióxido de carbono FIECM101D con capacidad de 10 kg y carro de doble rueda está certificado según norma UNE-EN 1866. Diseñado para instalaciones industriales, naves logísticas y espacios con riesgo de fuegos eléctricos, ofrece máxima movilidad y eficacia en fuegos de clase B y C sin dejar residuos tras su aplicación.
El extintor móvil de CO₂ de 10 kg con carro doble FIECM101D representa la solución profesional para la protección contra incendios en instalaciones industriales, centros logísticos, salas de servidores y espacios con equipamiento eléctrico de alto valor. Fabricado bajo la exigente normativa UNE-EN 1866 para extintores móviles, este equipo combina la eficacia del dióxido de carbono como agente extintor con la movilidad que proporciona su robusto sistema de carro con doble rueda.
El dióxido de carbono (CO₂) actúa por sofocación, desplazando el oxígeno del aire y eliminando uno de los elementos esenciales del triángulo del fuego. Esta característica lo convierte en el agente extintor ideal para fuegos de clase B (líquidos inflamables como gasolinas, disolventes, aceites) y fuegos de clase C (gases como butano, propano, gas natural). Su principal ventaja frente a otros agentes extintores es que no deja residuos tras su aplicación, evitando daños secundarios en equipos electrónicos, maquinaria de precisión o documentación valiosa.
Aplicaciones y sectores de uso
El extintor móvil FIECM101D está especialmente indicado para naves industriales con presencia de líquidos inflamables, talleres mecánicos, estaciones de servicio, plantas químicas, salas de calderas, CPDs y centros de procesamiento de datos. Su capacidad de 10 kg proporciona una autonomía de descarga superior a los extintores portátiles convencionales, permitiendo intervenciones más prolongadas en incendios de mayor envergadura.
El sistema de carro con doble rueda facilita el desplazamiento rápido del equipo por parte de un solo operario, incluso en superficies irregulares o con desniveles. Esta movilidad resulta crucial en instalaciones de gran superficie donde el tiempo de respuesta ante un conato de incendio puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y un siniestro de mayores consecuencias.
Normativa y cumplimiento del RIPCI
Este extintor móvil cumple con la normativa UNE-EN 1866, específica para extintores sobre ruedas, y satisface los requisitos establecidos en el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) para instalaciones industriales y comerciales. La certificación garantiza que el equipo ha superado rigurosas pruebas de resistencia, estanqueidad, eficacia y funcionamiento en condiciones extremas.
El RIPCI establece la obligatoriedad de instalar extintores móviles en determinadas actividades industriales, especialmente aquellas con riesgo de fuegos en equipos eléctricos bajo tensión o con presencia de líquidos inflamables. La referencia FIECM101D identifica un equipo homologado que cumple con todas las exigencias legales para su instalación en España.
Mantenimiento y vida útil
Los extintores de CO₂ requieren un mantenimiento trimestral de comprobación del estado general, verificación de presión mediante pesaje y revisión de accesibilidad. Anualmente debe realizarse una inspección más exhaustiva por parte de una empresa mantenedora autorizada, incluyendo comprobación de manguera, boquilla y válvula de disparo. Cada cinco años se requiere un retimbrado del cilindro para verificar su integridad estructural.
La vida útil de un extintor móvil de dióxido de carbono puede alcanzar los 20 años con el mantenimiento adecuado, lo que lo convierte en una inversión rentable a largo plazo para la protección de instalaciones industriales. El sistema de carro doble del modelo FIECM101D está diseñado para soportar el uso intensivo en entornos exigentes, con ruedas de gran diámetro que facilitan el desplazamiento sobre superficies irregulares.
Adquirir un extintor móvil CO₂ homologado como el FIECM101D garantiza la conformidad con la legislación vigente en materia de prevención de incendios, protege activos de alto valor y proporciona tranquilidad tanto a responsables de seguridad como a aseguradoras. Su capacidad para actuar sin dejar residuos lo convierte en la elección preferente para instalaciones con equipamiento sensible donde otros agentes extintores podrían causar daños colaterales superiores al propio incendio.