El extintor F-500 de 3 litros utiliza el agente encapsulador F-500, específicamente formulado para combatir incendios en baterías de litio (clase D) y fuegos de clase A. Su mecanismo de encapsulación molecular absorbe el calor, reduce el riesgo de reencendido y minimiza daños colaterales, convirtiéndolo en la solución técnica de referencia para flotas de vehículos eléctricos e instalaciones industriales con celdas de ion-litio.
El extintor de 3 litros con agente F-500 encapsulador representa una solución avanzada para la extinción de fuegos de clase A y, de forma muy destacada, para incendios originados en baterías con acumuladores de iones de litio. Su formulación combina agua con un 2% de agente F-500, un compuesto encapsulador que actúa sobre la fuente de calor de manera significativamente más eficiente que el agua convencional.
El agente F-500 no actúa únicamente por enfriamiento superficial. Encapsula las partículas de hidrocarburo y reduce la tensión superficial del agua, lo que permite una penetración profunda en el foco del incendio y una absorción de calor muy superior. Esto resulta especialmente relevante en fuegos de baterías de litio, donde el riesgo de reignición es un factor crítico difícil de controlar con agentes extintores tradicionales.
Distribuido por Serior dentro de su catálogo de soluciones especializadas de protección contra incendios, este extintor está indicado para entornos donde la presencia de dispositivos electrónicos con baterías de litio supone un riesgo real: almacenes logísticos, talleres de vehículos eléctricos, centros de datos, instalaciones industriales y espacios con alta densidad de equipos recargables.
| Especificación | Valor |
|---|---|
| Referencia | F-500-WD3F-500 |
| Capacidad | 3 litros |
| Agente extintor | Agua + 2% agente F-500 encapsulador |
| Tipo | Extintor portátil |
| Clases de fuego | Clase A, baterías de iones de litio |
| Toxicidad | No tóxico |
| Corrosividad | No corrosivo |
| Biodegradabilidad | 100% biodegradable |
Este extintor está concebido para escenarios donde los agentes extintores convencionales presentan limitaciones técnicas o de seguridad. En el sector de la movilidad eléctrica, talleres de reparación y concesionarios de vehículos eléctricos e híbridos encuentran en este producto una herramienta específicamente adecuada para intervenir ante fallos térmicos en baterías de litio, cuyo comportamiento durante la combustión es notablemente diferente al de un fuego convencional.
En entornos logísticos y de almacenamiento donde se gestionan grandes volúmenes de dispositivos electrónicos portátiles —teléfonos, tablets, patinetes eléctricos, bicicletas eléctricas— este extintor aporta una capacidad de intervención temprana difícil de igualar con polvo o CO₂. Igualmente, en instalaciones de telecomunicaciones o centros de procesamiento de datos, su carácter no corrosivo lo hace compatible con equipos sensibles que no tolerarían otros agentes.
Para fuegos de clase A en materiales sólidos como madera, papel o textil, la combinación de agua y F-500 proporciona una extinción rápida y una capacidad de penetración que reduce el riesgo de reavivamiento. Su formulación biodegradable y no tóxica lo convierte además en una opción adecuada para espacios con presencia de personas y entornos medioambientalmente sensibles.
Los incendios en baterías de litio presentan riesgo de thermal runaway (propagación térmica en cadena), lo que los hace especialmente difíciles de extinguir con agentes convencionales. El agente F-500 encapsulador actúa absorbiendo calor de forma masiva y encapsulando los hidrocarburos, interrumpiendo la reacción en cadena. Se debe aplicar directamente sobre la celda afectada manteniendo la distancia de seguridad indicada en la etiqueta. Siempre se ha de garantizar la ventilación del área y avisar a los servicios de emergencia, ya que las baterías dañadas pueden reencenderse horas después.
El precio de un extintor para baterías de litio varía en función del agente extintor, la capacidad y la homologación. Los modelos con agente F-500 tienen un coste superior al de los extintores de polvo o CO₂ convencionales, dado el alto coste del agente encapsulador y su proceso de fabricación conforme a UNE-EN 3-7. Para obtener precios actualizados para su proyecto o flota, solicite presupuesto personalizado a través de serior.com. La inversión se justifica por la reducción del riesgo de reencendido y la protección de equipos de alto valor.
Según el RD 513/2017 y la ITC-MIE-AP5, los extintores portátiles deben someterse a retimbrado cada 5 años desde la fecha de fabricación, y posteriormente cada 5 años adicionales hasta alcanzar la vida útil máxima del recipiente. Adicionalmente, el mantenimiento anual por empresa mantenedora autorizada es obligatorio. El incumplimiento de estos plazos puede derivar en sanciones conforme a la LISOS y en la invalidación del seguro en caso de siniestro. Revise siempre la etiqueta de caducidad y el libro de registro del extintor.
El uso correcto de un extintor sigue la regla mnemotécnica PASS: Pull (retirar el pasador de seguridad), Aim (apuntar la boquilla a la base del fuego), Squeeze (presionar la palanca) y Sweep (barrer de lado a lado). Para el extintor F-500, aplique el agente directamente sobre la fuente de calor en baterías de litio. Mantenga la salida siempre a su espalda. El RD 485/1997 obliga a que el personal expuesto a riesgo de incendio reciba formación práctica en el uso de extintores.
El RD 513/2017, en su anexo de instalación, establece que la parte superior del extintor portátil no debe superar 1,70 m sobre el nivel del suelo, para garantizar que cualquier persona pueda descolgarlo con seguridad. En el caso del extintor F-500 de 3 litros, al ser un equipo ligero, se recomienda ubicarlo en zonas de carga de vehículos eléctricos o junto a racks de baterías, siempre señalizado conforme a la UNE-EN ISO 7010 y con acceso despejado en todo momento.
La falta de extintores reglamentarios constituye infracción grave del art. 12.16 LISOS, con sanciones de 2.046 a 40.985 € según gravedad y reincidencia. En caso de incendio con consecuencias, eleva la responsabilidad civil y penal del empresario. Además, la instalación sin homologación UNE-EN 3-7 o sin revisión RD 513/2017 vigente es causa de paralización inmediata por inspección.