El detector de temperatura WD200 de la serie FireVibes representa una solución inalámbrica avanzada para la detección de incendios mediante evaluación térmica del ambiente. Sistema bidireccional con gestión completa desde central, certificado según normativa EN 54-5 clase A1R y diseñado para instaladores profesionales que requieren máxima fiabilidad en sistemas de protección contra incendios.
El detector de temperatura WD200 pertenece a la innovadora serie FireVibes, un sistema de detección de incendios vía radio que combina la precisión de los detectores cableados con la flexibilidad de instalación de los sistemas inalámbricos. Este dispositivo térmico está específicamente diseñado para identificar situaciones de peligro mediante la evaluación continua de la temperatura ambiente, activándose cuando se superan los umbrales configurados.
La tecnología de comunicación bidireccional del WD200 permite una gestión completa desde la central de incendios, donde se configuran todos los parámetros de funcionamiento, umbrales de alarma y se supervisa el estado operativo en tiempo real. Esta arquitectura centralizada simplifica notablemente las tareas de mantenimiento y garantiza una respuesta coordinada ante cualquier evento.
Certificación y cumplimiento normativo
El detector WD200 cuenta con certificación EN 54-5 clase A1R, cumpliendo con los más estrictos estándares europeos para detectores térmicos en sistemas de protección contra incendios. Esta homologación garantiza su idoneidad para instalaciones sujetas al Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) y asegura la compatibilidad con centrales certificadas según la normativa UNE-EN 54.
El marcado CE del dispositivo certifica el cumplimiento de todas las directivas europeas aplicables, incluyendo compatibilidad electromagnética y seguridad eléctrica, requisitos fundamentales para su instalación en edificios de uso público, industrial y residencial.
Características técnicas para instalaciones profesionales
La comunicación vía radio del WD200 opera en banda de frecuencia autorizada, garantizando transmisiones fiables sin interferencias. El protocolo bidireccional permite no solo el envío de alarmas hacia la central, sino también la recepción de comandos de configuración, test y supervisión, eliminando la necesidad de acceso físico al dispositivo para operaciones rutinarias.
La autonomía energética del detector alcanza los 10 años gracias a su batería de litio integrada y los avanzados algoritmos de gestión de energía. El sistema supervisa constantemente el estado de la batería, generando avisos preventivos con suficiente antelación para planificar sustituciones sin comprometer la protección.
El diseño del WD200 incorpora tecnología de detección térmica de alta precisión, con sensores capaces de discriminar entre variaciones térmicas normales y situaciones reales de incendio, minimizando falsas alarmas. La respuesta térmica está optimizada para detectar tanto incrementos rápidos de temperatura como elevaciones graduales sostenidas.
Aplicaciones y entornos de instalación
Este detector térmico resulta especialmente indicado para entornos donde los detectores ópticos de humo presentan limitaciones: cocinas industriales, zonas con presencia habitual de polvo, garajes, salas de calderas y espacios con vapor o aerosoles. La detección por temperatura elimina las falsas alarmas causadas por partículas en suspensión que no están relacionadas con combustión.
La instalación vía radio del WD200 ofrece ventajas determinantes en edificios históricos protegidos, estructuras donde el cableado resulta inviable, ampliaciones de sistemas existentes y proyectos de rehabilitación donde minimizar obra civil es prioritario. Los instaladores profesionales valoran la rapidez de puesta en marcha y la reducción de costes de instalación sin comprometer prestaciones.
Integración en sistemas FireVibes
El WD200 forma parte del ecosistema FireVibes, permitiendo su integración con otros detectores inalámbricos, pulsadores manuales y módulos de expansión vía radio. La central gestiona todos los dispositivos de forma unificada, proporcionando una visión completa del sistema y facilitando el cumplimiento de los protocolos de mantenimiento según UNE 23007.
La compatibilidad con centrales analógicas direccionables permite asignar una dirección única a cada detector, identificando con precisión la ubicación exacta de cualquier alarma o aviso técnico. Esta trazabilidad resulta fundamental en instalaciones extensas y para optimizar los tiempos de respuesta de los equipos de intervención.