El detector autónomo de monóxido de carbono X-Sense SD11 ofrece protección continua durante 10 años gracias a su batería sellada de larga duración. Equipado con sensor electroquímico de alta precisión y alarma sonora de 85 dB a 3 metros, garantiza la detección temprana de CO en viviendas, calderas y espacios con combustión. Cumple con la normativa EN 50291 y no requiere cableado ni mantenimiento de batería.
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El detector autónomo de monóxido de carbono X-Sense SD11 representa una solución profesional para la protección contra uno de los gases más peligrosos en entornos residenciales y comerciales. El monóxido de carbono (CO) es un gas inodoro, incoloro e insípido que se produce durante la combustión incompleta de combustibles fósiles, siendo responsable de numerosas intoxicaciones anuales en España.
Este dispositivo autónomo incorpora un sensor electroquímico de alta sensibilidad que detecta concentraciones peligrosas de CO en el ambiente, activando una potente alarma sonora de 85 decibelios a 3 metros de distancia. La tecnología electroquímica garantiza una respuesta rápida y precisa ante la presencia del gas, minimizando los falsos positivos que caracterizan a sensores de menor calidad.
Una de las principales ventajas del X-Sense SD11 es su batería de litio sellada con una vida útil de 10 años, equivalente a la vida operativa del sensor. Esta característica elimina la necesidad de sustituciones periódicas de pilas, reduciendo drásticamente los costes de mantenimiento y garantizando una protección continua sin interrupciones. El indicador luminoso LED proporciona confirmación visual del estado operativo del detector.
El dispositivo cuenta con un botón de test integrado que permite verificar el correcto funcionamiento del sistema de detección y alarma, cumpliendo con los requisitos de comprobación periódica establecidos en las normativas de seguridad. Esta función resulta esencial para instaladores profesionales y empresas de mantenimiento que deben certificar el estado de los sistemas de detección.
El detector de CO X-Sense SD11 cumple rigurosamente con la norma europea EN 50291:2010, que establece los requisitos específicos para detectores de monóxido de carbono en aplicaciones domésticas. Esta certificación garantiza que el dispositivo ha superado pruebas exhaustivas de sensibilidad, tiempo de respuesta, resistencia a interferencias electromagnéticas y durabilidad.
La instalación del detector resulta extremadamente sencilla gracias al sistema de montaje en pared incluido en el embalaje. No requiere cableado eléctrico ni conexión a sistemas centralizados, lo que permite una instalación rápida en cualquier ubicación estratégica: salas de calderas, garajes, cocinas con gas, chimeneas o cualquier espacio donde existan aparatos de combustión.
El detector autónomo SD11 está especialmente indicado para viviendas unifamiliares, apartamentos, oficinas, locales comerciales y pequeñas instalaciones industriales. Resulta imprescindible en espacios equipados con calderas de gas, calentadores, estufas de combustión, chimeneas o braseros. También se recomienda su instalación en garajes cerrados y talleres mecánicos donde la acumulación de gases de escape puede representar un riesgo.
Para empresas instaladoras y mantenedoras, el SD11 ofrece una solución coste-efectiva que minimiza las visitas de mantenimiento preventivo. La ausencia de necesidad de cambio de baterías durante una década reduce significativamente los costes operativos y mejora la satisfacción del cliente final.
El paquete incluye el detector de monóxido de carbono, material de instalación completo (tornillos y tacos) e instrucciones detalladas en español. El diseño compacto y discreto del dispositivo permite su integración estética en cualquier tipo de decoración interior sin resultar intrusivo.
La alarma progresiva del SD11 se activa en función de la concentración de CO detectada y el tiempo de exposición, siguiendo los patrones establecidos por la normativa EN 50291. Concentraciones de 50 ppm activan la alarma entre 60 y 90 minutos, mientras que niveles de 300 ppm disparan la alerta en menos de 3 minutos, proporcionando el tiempo necesario para evacuar y ventilar el espacio afectado.