Detector de llama por triple infrarrojo (IR3) ref. 016589 de alta sensibilidad para detección de incendios de hidrocarburos en entornos industriales. Tecnología de tres sensores infrarrojos que garantiza máxima fiabilidad y mínimas falsas alarmas. Certificación ATEX para zonas clasificadas y cumplimiento normativo EN 54-10.
El detector de llama IR3 por triple infrarrojo 016589 representa la solución más avanzada para la detección temprana de incendios en instalaciones industriales de alto riesgo. Desarrollado con tecnología de tres sensores infrarrojos independientes, este equipo analiza simultáneamente diferentes longitudes de onda del espectro infrarrojo, proporcionando una detección precisa de llamas de hidrocarburos mientras elimina prácticamente las falsas alarmas provocadas por radiación solar, iluminación artificial o fuentes de calor estáticas.
Este detector profesional ha sido diseñado específicamente para entornos donde la seguridad contra incendios no admite compromisos: refinerías, plantas petroquímicas, plataformas offshore, hangares de aviación, almacenes de productos químicos y salas de calderas industriales. Su capacidad de detección alcanza distancias superiores a 65 metros en condiciones óptimas, cubriendo amplias áreas con un único dispositivo.
Tecnología Triple Infrarrojo: Máxima Fiabilidad
La tecnología IR3 del detector 016589 utiliza tres sensores infrarrojos que monitorizan bandas espectrales específicas características de las llamas de hidrocarburos. Este sistema de triple verificación compara las señales recibidas mediante algoritmos avanzados de procesamiento digital, confirmando la presencia real de fuego únicamente cuando los tres canales detectan el patrón característico de parpadeo de las llamas (frecuencia de 1 a 15 Hz). Esta metodología cumple con los requisitos más exigentes de la norma UNE-EN 54-10 para detectores de llama.
El procesador digital integrado realiza análisis en tiempo real, discriminando entre amenazas reales y perturbaciones ambientales. Gracias a esta inteligencia incorporada, el detector mantiene su sensibilidad óptima incluso en presencia de luz solar directa, soldadura por arco, radiación de cuerpos calientes o destellos de iluminación, factores que tradicionalmente generaban falsas alarmas en detectores de generaciones anteriores.
Certificaciones y Cumplimiento Normativo
El detector 016589 cuenta con certificación ATEX para su instalación en zonas clasificadas con atmósferas potencialmente explosivas (Zona 1 y Zona 2), cumpliendo con la Directiva 2014/34/UE. Además, dispone de marcado CE conforme a la Directiva de Productos de Construcción (CPR) y certificación según normas internacionales como FM, UL y GOST-R, lo que permite su instalación en proyectos globales con diferentes marcos regulatorios.
En España, este tipo de detectores se integra habitualmente en sistemas de detección de incendios conformes al Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI – RD 513/2017), especialmente en instalaciones industriales de riesgo intrínseco medio y alto donde los detectores convencionales de humo o térmicos resultan insuficientes o inadecuados.
Instalación y Mantenimiento Profesional
El detector presenta un diseño robusto con carcasa en acero inoxidable o aluminio con recubrimiento epoxi, preparado para resistir condiciones ambientales adversas: temperaturas extremas (-55°C a +85°C), humedad elevada, corrosión salina y vibraciones. Su grado de protección IP66/67 garantiza estanqueidad total frente a polvo y agua, permitiendo instalaciones en exteriores sin protección adicional.
La configuración del dispositivo se realiza mediante interruptores DIP o software específico, permitiendo ajustar la sensibilidad, tiempos de retardo y modos de salida según los requisitos particulares de cada instalación. Las salidas incluyen relés de alarma y fallo, así como comunicación analógica 4-20 mA para integración con centrales de detección de incendios o sistemas SCADA industriales.
El mantenimiento periódico, requerido según UNE 23007-14 y normativa sectorial aplicable, incluye verificación funcional mediante lámparas de prueba específicas para detectores IR, limpieza de ventanas ópticas y comprobación de conexiones eléctricas. El detector incorpora autodiagnóstico continuo que señaliza cualquier anomalía en el funcionamiento de los sensores o la electrónica.
Aplicaciones Industriales Específicas
Las empresas instaladoras y de mantenimiento especializadas recomiendan el detector 016589 para sectores críticos: industria petroquímica y gasista, donde los hidrocarburos ligeros requieren detección ultrarrápida; plantas de generación eléctrica con transformadores de aceite; instalaciones de almacenamiento de combustibles líquidos; túneles de tráfico rodado; y áreas de proceso con presencia de disolventes orgánicos o gases inflamables.
Su capacidad de operar en ambientes con humo, polvo o vapores lo convierte en la opción preferente cuando los detectores ópticos de humo presentan limitaciones operativas. La respuesta temporal inferior a 5 segundos ante llamas de gasolina de 0,1 m² a 30 metros de distancia demuestra su idoneidad para protección de vidas humanas y activos de alto valor en entornos industriales exigentes.