El detector de humo óptico inalámbrico Hochiki EK-WL8-OV combina tecnología híbrida 3 en 1 con comunicación vía radio bidireccional. Diseñado para instalaciones profesionales donde el cableado convencional resulta inviable, ofrece máxima fiabilidad según normativa EN54-7 y compatibilidad total con centrales analógicas Hochiki.
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El detector de humo óptico inalámbrico Hochiki EK-WL8-OV representa la evolución definitiva en sistemas de detección vía radio para instalaciones contra incendios. Perteneciente a la gama EKHO de Hochiki, este dispositivo integra tecnología híbrida que permite su funcionamiento como detector convencional cableado, inalámbrico o ambos simultáneamente, ofreciendo una flexibilidad sin precedentes para proyectos de rehabilitación, edificios históricos protegidos y ampliaciones de sistemas existentes.
Tecnología de detección óptica de cámara avanzada
El sistema de detección del EK-WL8-OV emplea una cámara óptica de alta sensibilidad que analiza las partículas de humo mediante dispersión de luz infrarroja. Esta tecnología resulta especialmente eficaz ante fuegos lentos con abundante producción de humo visible, típicos de materiales como madera, textiles o plásticos en combustión sin llama. La cámara óptica minimiza falsas alarmas causadas por polvo o vapor, cumpliendo rigurosamente con la norma EN 54-7 para detectores de humo puntuales.
La electrónica incorporada procesa continuamente las señales analógicas, adaptando automáticamente los umbrales de sensibilidad según las condiciones ambientales. Este algoritmo inteligente compensa la contaminación gradual de la cámara óptica, manteniendo constante la sensibilidad durante toda la vida útil del detector sin necesidad de recalibración manual.
Sistema híbrido 3 en 1 con comunicación bidireccional
La arquitectura híbrida del EK-WL8-OV permite tres modos operativos distintos: funcionamiento exclusivamente inalámbrico mediante radiofrecuencia, conexión convencional por cable a lazo analógico, o configuración mixta donde la detección se realiza vía radio mientras la alimentación proviene del cableado. Esta versatilidad facilita enormemente las instalaciones en edificios donde tender cable resulta técnicamente complejo o económicamente inviable.
El protocolo de comunicación inalámbrica opera en banda de 868 MHz con tecnología bidireccional, garantizando que cada transmisión sea confirmada por la central receptora. El alcance efectivo en campo abierto supera los 300 metros, reduciéndose según los materiales constructivos presentes. La comunicación cifrada impide interferencias y garantiza la integridad de las señales de alarma, supervisión y fallo.
Integración profesional en sistemas Hochiki
El detector EK-WL8-OV se integra perfectamente con las centrales analógicas de la serie ESP de Hochiki mediante el módulo traductor inalámbrico correspondiente. Cada dispositivo dispone de dirección analógica programable, permitiendo su identificación precisa desde el panel de control. La central supervisa continuamente el estado de cada detector: nivel de batería, calidad de señal radio, estado de la cámara óptica y posibles manipulaciones.
La instalación cumple con las exigencias del Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI) y la normativa UNE 23007 para sistemas de detección y alarma. El detector incorpora indicador LED visible 360° que señaliza el estado operativo y las alarmas locales, facilitando las tareas de verificación y mantenimiento según UNE-EN 54-7.
Aplicaciones profesionales y casos de uso
Este detector inalámbrico resulta ideal para empresas instaladoras que afrontan proyectos de actualización de sistemas contra incendios en edificios históricos, museos, bibliotecas o construcciones donde las obras de cableado están restringidas. También optimiza instalaciones temporales en eventos, ferias comerciales o construcciones modulares donde la movilidad del sistema es prioritaria.
En hoteles, residencias geriátricas y centros sanitarios, el EK-WL8-OV permite ampliar la cobertura de detección sin interrumpir la actividad ni realizar obras invasivas. Las empresas de mantenimiento valoran especialmente la supervisión remota continua del estado de las baterías, que permite planificar sustituciones preventivas antes de que se produzcan fallos operativos.
Mantenimiento y vida útil
La alimentación del detector se realiza mediante baterías de litio de larga duración, con autonomía típica superior a 3 años en condiciones normales de uso. El sistema de autodiagnóstico genera avisos anticipados cuando la capacidad de batería desciende del umbral operativo, permitiendo planificar el mantenimiento preventivo. La sustitución de baterías se realiza sin herramientas especiales, minimizando el tiempo de intervención.
El diseño modular del EK-WL8-OV facilita las inspecciones periódicas obligatorias según normativa. La cámara óptica es accesible para limpieza sin desmontar el detector de su base, reduciendo los tiempos de mantenimiento trimestral. El registro de eventos almacenado en memoria permite auditorías completas del historial operativo, requisito fundamental en instalaciones sujetas a certificación ISO 9001.