El detector de humo fotoeléctrico X-Sense SD11 ofrece protección contra incendios durante 10 años sin necesidad de cambiar baterías. Certificado según norma EN14604, incorpora sensor fotoeléctrico de alta sensibilidad y alarma acústica de 85 dB. Ideal para viviendas, oficinas y locales comerciales que requieren detección autónoma sin instalación eléctrica.
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El detector de humo autónomo X-Sense SD11 representa una solución de seguridad pasiva contra incendios diseñada para instalaciones residenciales y comerciales que demandan fiabilidad sin mantenimiento complejo. Equipado con batería de litio sellada de 10 años de vida útil, elimina la necesidad de sustituciones periódicas y garantiza protección continua desde el momento de su instalación.
Este dispositivo cumple con la normativa europea EN14604 para detectores de humo autónomos, requisito fundamental en el marco del Código Técnico de la Edificación (CTE) español y las regulaciones autonómicas de seguridad contra incendios en viviendas. Su certificación CE avala el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad exigidos en el mercado europeo.
Tecnología de Detección Fotoeléctrica Avanzada
El SD11 incorpora un sensor fotoeléctrico de dispersión de luz, tecnología especialmente eficaz para la detección temprana de incendios latentes que generan grandes cantidades de humo antes de producir llamas visibles. Este tipo de sensor minimiza las falsas alarmas causadas por vapor de agua o polvo, problema habitual en detectores iónicos convencionales.
La cámara óptica del detector analiza continuamente las partículas en suspensión en el aire. Cuando la concentración de humo alcanza el umbral de detección calibrado según EN14604, el dispositivo activa una alarma acústica de 85 dB a 3 metros, suficiente para alertar a los ocupantes incluso durante el sueño. El tiempo de respuesta optimizado permite la evacuación temprana y la intervención antes de que el fuego se propague.
Instalación Simplificada y Mantenimiento Mínimo
La configuración autónoma del X-Sense SD11 elimina la necesidad de cableado eléctrico, reduciendo drásticamente los costes de instalación en reformas y edificaciones existentes. El montaje se realiza mediante tornillos y tacos incluidos en el embalaje, permitiendo su fijación en techos o paredes en menos de 5 minutos por unidad.
Para instaladores profesionales y empresas de mantenimiento de sistemas de seguridad, el SD11 supone una ventaja operativa significativa: la batería sellada elimina revisiones anuales de sustitución de pilas, limitando las intervenciones de mantenimiento al test funcional periódico mediante el botón de prueba integrado. El indicador LED parpadea cada 53 segundos confirmando el funcionamiento correcto del sistema.
Aplicaciones Profesionales y Normativa Aplicable
El detector SD11 resulta especialmente indicado para instalaciones en viviendas unifamiliares, apartamentos turísticos, residencias de estudiantes, oficinas pequeñas y comercios que no requieren sistemas de detección centralizados según el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI). En comunidades autónomas como Cataluña, Andalucía o País Vasco, donde la normativa autonómica exige detectores en viviendas, el SD11 cumple los requisitos mínimos establecidos.
Para empresas instaladoras, este modelo permite ofrecer soluciones de seguridad pasiva certificadas a clientes que buscan protección efectiva sin inversiones elevadas en centralitas o infraestructura cableada. La garantía del fabricante respalda la calidad del producto durante todo el ciclo de vida de la batería.
Características Técnicas del X-Sense SD11
El dispositivo opera en un rango de temperatura de -10°C a +50°C y humedad relativa del 10% al 95%, adaptándose a condiciones ambientales variables en garajes, trasteros o áticos no climatizados. Sus dimensiones compactas (diámetro aproximado de 100-120 mm y altura de 30-40 mm) permiten una integración discreta en cualquier espacio sin comprometer la estética interior.
El sistema de autodiagnóstico continuo monitoriza el estado de la batería y la cámara de detección. Cuando la batería se aproxima al final de su vida útil, el detector emite pitidos intermitentes durante 30 días, proporcionando un margen amplio para planificar la sustitución completa de la unidad. Esta funcionalidad resulta crítica en instalaciones donde el acceso periódico es limitado.
La inversión en detectores autónomos como el X-Sense SD11 constituye una medida de protección pasiva coste-efectiva que complementa otros elementos de seguridad contra incendios como extintores portátiles, mantas ignífugas o sistemas de rociadores. Su instalación en dormitorios, pasillos de evacuación y zonas de estar incrementa exponencialmente las posibilidades de detección temprana, factor determinante en la supervivencia durante emergencias nocturnas cuando la capacidad de percepción humana está reducida.