El detector de monóxido de carbono X-Sense XC01-R incorpora un sensor electroquímico de alta precisión para la detección temprana de CO en viviendas, garajes y locales con equipos de combustión. Batería sellada de litio con 10 años de autonomía garantizada y alarma acústica de 85 dB conforme a normativa EN 50291.
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El detector de monóxido de carbono X-Sense XC01-R representa una solución de protección autónoma diseñada específicamente para espacios residenciales, garajes, calderas y cualquier entorno donde existan equipos de combustión susceptibles de generar CO. Su sensor electroquímico ofrece una respuesta rápida y precisa ante concentraciones peligrosas de este gas tóxico e inodoro, proporcionando una alerta temprana que puede salvar vidas.
Este equipo cumple rigurosamente con la normativa europea EN 50291, que establece los requisitos de funcionamiento y ensayo para detectores de monóxido de carbono en aplicaciones domésticas. El dispositivo ha sido sometido a exhaustivos controles de calidad y cuenta con marcado CE, garantizando su fiabilidad en condiciones reales de operación.
Características Técnicas del Detector X-Sense XC01-R
El modelo XC01-R integra un sensor electroquímico de última generación, tecnología reconocida por su estabilidad a largo plazo y mínima tasa de falsas alarmas. A diferencia de los sensores semiconductores, la tecnología electroquímica proporciona mediciones selectivas de monóxido de carbono sin interferencias de otros gases presentes en el ambiente.
La batería de litio sellada garantiza 10 años de funcionamiento continuo sin necesidad de reemplazo, eliminando el mantenimiento asociado a cambios de pila y asegurando protección permanente. El sistema incorpora aviso de baja batería y fin de vida útil del sensor, alertando al usuario cuando sea necesario sustituir el equipo completo.
La alarma acústica de 85 dB a 3 metros cumple con los niveles mínimos exigidos por normativa, siendo suficientemente potente para despertar a personas dormidas incluso con puertas cerradas. El patrón de alarma distintivo (4 pitidos rápidos repetidos) permite diferenciar inmediatamente una alerta de CO de otros detectores de humo instalados en la vivienda.
Aplicaciones Profesionales y Domésticas
El detector XC01-R resulta especialmente indicado para instaladores que buscan una solución certificada y de bajo mantenimiento para sus clientes. Su instalación no requiere cableado ni conexión eléctrica, permitiendo ubicarlo en el punto óptimo de detección sin condicionantes de infraestructura.
En viviendas con calderas de gas, calentadores de combustión o estufas de leña, este detector proporciona una capa adicional de seguridad ante posibles fallos de combustión o ventilación inadecuada. La ubicación recomendada es a altura de respiración, entre 1,5 y 2 metros del suelo, en las estancias donde se encuentren los equipos de combustión o en dormitorios próximos.
Para garajes y aparcamientos residenciales, el XC01-R detecta acumulaciones peligrosas de monóxido procedentes de vehículos en marcha en espacios cerrados. Su funcionamiento autónomo permite instalarlo sin necesidad de tender cableado hasta cuadros eléctricos, simplificando proyectos de adecuación a normativas de seguridad.
Mantenimiento y Vida Útil
El mantenimiento del detector se limita a verificaciones periódicas mediante el botón de test integrado, que comprueba el correcto funcionamiento del sensor, circuito electrónico y alarma acústica. Se recomienda realizar esta prueba mensualmente y mantener la superficie del detector libre de polvo mediante aspirado suave.
La vida útil del sensor electroquímico es de 10 años desde la fecha de fabricación, periodo tras el cual el detector emite señales acústicas indicando que debe ser sustituido. Esta longevidad convierte al XC01-R en una inversión rentable comparada con detectores de pilas convencionales que requieren reemplazos frecuentes.
El equipo incorpora función de autodiagnóstico continuo que verifica la integridad del sensor y circuitería, emitiendo avisos diferenciados en caso de mal funcionamiento. Esta característica resulta fundamental para garantizar protección real y continuada, evitando la falsa sensación de seguridad de equipos averiados sin supervisión.