El detector de monóxido de carbono X-Sense STH54 incorpora conectividad Wi-Fi para monitorización remota desde cualquier ubicación. Equipado con sensor electroquímico de alta precisión con vida útil de 10 años, envía notificaciones instantáneas al smartphone ante cualquier detección de CO. Ideal para viviendas con calderas de gas, instalaciones profesionales y segundas residencias que requieren supervisión continua.
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El detector de monóxido de carbono X-Sense STH54 representa la evolución tecnológica en la protección doméstica contra uno de los gases más peligrosos e imperceptibles. Este dispositivo autónomo conectado combina la fiabilidad de los sensores electroquímicos profesionales con las ventajas de la monitorización remota mediante Wi-Fi, permitiendo vigilancia permanente desde cualquier punto con conexión a internet.
Tecnología de detección y conectividad avanzada
El núcleo del sistema STH54 es su sensor electroquímico de alta sensibilidad, diseñado específicamente para detectar concentraciones peligrosas de monóxido de carbono con precisión certificada. A diferencia de sensores semiconductores convencionales, la tecnología electroquímica ofrece mayor estabilidad, menor tasa de falsas alarmas y una vida útil garantizada de 10 años sin necesidad de calibración. La conectividad Wi-Fi integrada permite recibir alertas push instantáneas en el smartphone mediante la aplicación X-Sense Home Security, incluso estando fuera del domicilio.
El sistema de notificaciones múltiples incluye alarma acústica local de 85 dB, indicador LED visual y alertas remotas simultáneas, garantizando que cualquier evento sea detectado inmediatamente. La aplicación móvil registra el historial completo de eventos, niveles de concentración y estado operativo del detector, facilitando el seguimiento y mantenimiento preventivo.
Cumplimiento normativo y aplicaciones profesionales
El detector X-Sense STH54 cumple rigurosamente con la normativa europea EN 50291-1:2018 para detectores de monóxido de carbono de uso doméstico, incorporando marcado CE que certifica su conformidad. Aunque no sea obligatorio por el Código Técnico de la Edificación en todas las instalaciones, su instalación está altamente recomendada en viviendas equipadas con calderas de gas, estufas de combustión, chimeneas o garajes anexos.
Para instaladores profesionales y empresas de mantenimiento, el STH54 ofrece ventajas significativas en la gestión de múltiples ubicaciones. La capacidad de supervisar remotamente instalaciones en segundas residencias, locales comerciales cerrados temporalmente o viviendas de personas mayores aporta tranquilidad y capacidad de respuesta inmediata. El sistema permite configurar múltiples usuarios autorizados, ideal para comunidades de propietarios o gestores de patrimonio inmobiliario.
Instalación y mantenimiento simplificados
La instalación del detector no requiere cableado complejo ni obras. El montaje en pared o techo se realiza mediante tacos y tornillos incluidos, siguiendo las recomendaciones de ubicación para optimizar la detección: entre 1,5 y 2 metros de altura, alejado de ventanas y sistemas de ventilación forzada, próximo a fuentes potenciales de CO como calderas o calentadores.
El dispositivo incorpora batería de litio integrada con autonomía superior a 10 años, eliminando la necesidad de reemplazos periódicos. El sistema de autodiagnóstico verifica automáticamente el funcionamiento del sensor, batería y conectividad Wi-Fi, alertando mediante la aplicación de cualquier anomalía. El botón de test permite verificaciones manuales del sistema completo.
Integración en ecosistemas de seguridad
El STH54 forma parte del ecosistema X-Sense de dispositivos conectados, permitiendo interconexión con otros detectores de humo, calor y CO de la misma familia mediante la aplicación. Esta arquitectura modular resulta especialmente útil en instalaciones de mediana escala como hoteles rurales, residencias de estudiantes o edificios de oficinas donde se requiere supervisión centralizada sin infraestructura cableada compleja.
La compatibilidad con redes Wi-Fi domésticas estándar (2.4 GHz) facilita la integración sin necesidad de hubs o gateways adicionales. El sistema mantiene funcionalidad autónoma completa incluso ante pérdida temporal de conectividad, almacenando eventos para sincronización posterior y garantizando protección continua independientemente del estado de la red.