Detector de monóxido de carbono ANKA-762SI con tecnología de interconexión inalámbrica RF 433 MHz, ideal para instalaciones profesionales que requieren protección coordinada en múltiples estancias. Batería sellada de litio con 10 años de autonomía y alarma sonora de 85 dB a 3 metros.
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El detector de monóxido de carbono ANKA-762SI representa una solución avanzada para la protección contra este gas letal e inodoro, incorporando tecnología de interconexión inalámbrica por radiofrecuencia a 433 MHz que permite crear redes de detección coordinadas sin necesidad de cableado.
Diseñado para cumplir con la normativa EN 50291, este detector autónomo ofrece una protección fiable en viviendas, locales comerciales, garajes, salas de calderas y cualquier espacio donde existan fuentes de combustión susceptibles de generar monóxido de carbono.
La principal ventaja del modelo ANKA-762SI reside en su capacidad de interconexión por radiofrecuencia a 433 MHz, permitiendo vincular múltiples detectores en una red inalámbrica. Cuando un detector identifica concentraciones peligrosas de CO, activa simultáneamente la alarma en todos los dispositivos interconectados, garantizando que los ocupantes de cualquier zona del edificio sean alertados inmediatamente.
Esta funcionalidad resulta especialmente valiosa en instalaciones de varios niveles, viviendas unifamiliares, hoteles, residencias y locales comerciales donde la distancia o distribución de espacios podría impedir escuchar una alarma localizada. Los instaladores profesionales pueden configurar sistemas de detección integral sin inversión en infraestructura de cableado, reduciendo costes y tiempo de instalación.
El ANKA-762SI incorpora una batería sellada de litio con 10 años de vida útil, eliminando la necesidad de sustituciones periódicas y reduciendo drásticamente los costes de mantenimiento. Esta característica lo convierte en una opción óptima para instalaciones donde el acceso para mantenimiento es limitado o costoso.
El detector emite una alarma sonora de 85 dB a 3 metros, cumpliendo con los requisitos normativos para garantizar que la señal acústica sea audible incluso en condiciones adversas. El indicador luminoso LED proporciona información visual del estado operativo y situaciones de alarma, facilitando la identificación rápida de la fuente de detección en instalaciones con múltiples dispositivos.
Equipado con sensor electroquímico de última generación, el ANKA-762SI detecta concentraciones de monóxido de carbono con alta precisión y mínima tasa de falsas alarmas. Este tipo de sensor es reconocido en el sector profesional por su fiabilidad y estabilidad a largo plazo, aspectos críticos en equipos de seguridad contra incendios y detección de gases.
La calibración de fábrica y los algoritmos de procesamiento de señal garantizan respuestas rápidas ante acumulaciones peligrosas de CO, mientras minimizan las activaciones por interferencias o variaciones ambientales normales.
El detector ANKA-762SI está certificado según EN 50291:2010, normativa europea específica para detectores de monóxido de carbono en entornos domésticos. Esta certificación garantiza que el dispositivo ha superado pruebas rigurosas de sensibilidad, fiabilidad y durabilidad.
Entre las aplicaciones recomendadas destacan: salas de calderas de gas, garajes comunitarios, viviendas con sistemas de calefacción por combustión, cocinas industriales, talleres mecánicos, almacenes con carretillas de combustión interna y cualquier espacio cerrado donde operen motores de explosión o sistemas de combustión.
Para instaladores profesionales y empresas mantenedoras, el ANKA-762SI ofrece una solución que equilibra prestaciones técnicas, facilidad de instalación y costes operativos reducidos, cumpliendo con las exigencias de protección contra uno de los riesgos más insidiosos en edificación.