Cable coaxial RG59 con conductores de alimentación integrados, bobina de 300 metros con cubierta LSZH (Low Smoke Zero Halogen). Solución profesional para instalaciones de videovigilancia CCTV que requieren transmisión de vídeo y alimentación en un único cable, especialmente en edificios con normativa de baja emisión de humos.
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El cable RG59P-300-LSZH representa la solución más eficiente para instalaciones profesionales de videovigilancia analógica y sistemas CCTV que requieren transmisión simultánea de señal de vídeo y alimentación eléctrica. Con 300 metros de longitud en bobina, este cable compuesto integra un coaxial RG59 de 75 ohmios junto con conductores de alimentación, eliminando la necesidad de tendidos paralelos y reduciendo costes de instalación y tiempos de trabajo.
La característica más destacada del RG59P-300-LSZH es su cubierta LSZH (Low Smoke Zero Halogen), un compuesto termoplástico libre de halógenos que cumple con las normativas europeas más exigentes en materia de seguridad contra incendios. En caso de combustión, este material no emite gases tóxicos ni corrosivos, protegiendo tanto a las personas como a los equipos electrónicos sensibles. Esta propiedad resulta obligatoria en instalaciones en espacios públicos, hospitales, centros educativos, estaciones de transporte y edificios de gran afluencia según la normativa UNE-EN 50575 y RIPCI.
El conductor central del coaxial garantiza una impedancia característica de 75 ohmios, óptima para la transmisión de señales de vídeo en sistemas de vigilancia analógicos, AHD, HD-TVI y HD-CVI. La malla de apantallamiento proporciona protección efectiva contra interferencias electromagnéticas (EMI) y radiofrecuencia (RFI), asegurando una imagen limpia y estable incluso en entornos con alta contaminación eléctrica.
Los conductores de alimentación integrados permiten suministrar corriente continua a las cámaras sin necesidad de cableado adicional, simplificando enormemente el diseño de la instalación. Esta configuración siamesa reduce el tiempo de tendido en un 40% respecto a sistemas con cables separados, optimizando los recursos en proyectos de gran envergadura.
La bobina de 300 metros facilita instalaciones en edificios de múltiples plantas, perímetros extensos o polígonos industriales, minimizando las uniones intermedias y mejorando la fiabilidad del sistema. El color negro de la cubierta ofrece discreción en instalaciones vistas y resistencia a la radiación UV en tendidos exteriores protegidos.
El cable RG59P-300-LSZH está especialmente indicado para instalaciones de seguridad en edificios con requisitos de protección pasiva contra incendios. La normativa CPR (Construction Products Regulation) clasifica los cables según su reacción al fuego, siendo los cables LSZH fundamentales para cumplir con las clases Cca, B2ca o superiores requeridas en vías de evacuación, falsos techos registrables y espacios confinados.
En el ámbito de la videovigilancia profesional, este cable resulta ideal para conectar cámaras analógicas de alta definición, domos motorizados y cámaras bullet en instalaciones que abarcan desde pequeños comercios hasta grandes superficies comerciales, aparcamientos subterráneos, centros logísticos y campus corporativos.
Los instaladores certificados valoran especialmente la facilidad de pelado y conectorización del RG59P-300-LSZH, compatible con conectores BNC de compresión y crimpado estándar. La cubierta LSZH, aunque más rígida que el PVC convencional, mantiene una flexibilidad adecuada para radios de curvatura que no comprometen las características eléctricas del cable.
Para el cumplimiento del Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) y la normativa UNE-EN 50575, el cable debe instalarse siguiendo las prescripciones técnicas del fabricante, utilizando sistemas de fijación adecuados y respetando las distancias de seguridad con otros servicios. En instalaciones de Seguridad Grado 3 según UNE-EN 50131, se recomienda protección mecánica adicional mediante canalización rígida o flexible.
La inversión en cableado LSZH representa un valor añadido en términos de seguridad y cumplimiento normativo, reduciendo riesgos legales y mejorando la certificación de las instalaciones. Los proyectos que incorporan materiales libres de halógenos obtienen mejor valoración en auditorías de prevención y facilitan la obtención de certificaciones de sostenibilidad y seguridad en edificación.