Agente extintor en polvo tipo D formulado específicamente para fuegos de clase D en metales combustibles como aluminio, magnesio, litio, titanio, sodio y potasio, incluyendo virutas muy finas.
El agente extintor polvo tipo D es una formulación química especializada diseñada exclusivamente para el control y extinción de incendios clase D, es decir, aquellos en los que intervienen metales combustibles. A diferencia de los agentes convencionales de polvo ABC o BC, este producto actúa por sofocación sobre la superficie del metal en combustión, creando una capa protectora que corta el contacto con el oxígeno y detiene la reacción.
Su aplicación resulta eficaz sobre materiales metálicos de alta reactividad como aluminio, magnesio, litio, titanio, sodio y potasio, así como sobre virutas muy finas de estos metales, que presentan un riesgo especialmente elevado de ignición y propagación rápida. La selección de un agente extintor inadecuado en estos escenarios puede agravar el incendio, por lo que el uso de un polvo tipo D es imprescindible.
Este agente extintor está disponible en Serior como recarga o suministro para el mantenimiento y la dotación de extintores clase D, garantizando la idoneidad del medio extintor frente al riesgo específico de cada instalación industrial.
| Especificación | Valor |
|---|---|
| Referencia | FIRTD |
| Tipo de agente | Polvo seco tipo D |
| Clase de fuego | D (metales combustibles) |
| Metales compatibles | Aluminio, magnesio, litio, titanio, sodio, potasio |
| Presentación especial | Eficaz sobre virutas muy finas de metales combustibles |
| Mecanismo de extinción | Sofocación por formación de capa sobre la superficie del metal |
El polvo tipo D es el agente extintor de referencia en entornos industriales donde se trabaja con metales ligeros o alcalinos en estado sólido, en polvo o en virutas. Su uso es habitual en industrias metalúrgicas y de mecanizado donde se generan virutas de aluminio o magnesio, en plantas de procesado de litio para baterías y acumuladores, en laboratorios e instalaciones de investigación química, y en sectores aeronáutico y automoción donde se utilizan aleaciones ligeras reactivas. También es relevante en instalaciones de gestión de residuos metálicos y en cualquier proceso industrial en el que metales combustibles estén presentes en forma particulada o laminada, dado que en esas geometrías la superficie de contacto con el aire es máxima y el riesgo de ignición es proporcionalmente mayor.